Son muchos años los que he estado dedicándome a estudiar y trabajar con luz artificial, hasta el punto que cuando he salido a la calle a fotografiar he necesitado el apoyo de luz artificial para poder sentirme seguro. Quizás es algo que nos pasa a los fotógrafos de estudio, aunque yo ahora pienso que a sido un error por mi parte. El error de haber dejado perder la oportunidad de seguir trabajando en exteriores con luz natural.

Es paradójico que los fotógrafos de estudio intentamos imitar la luz natural para después utilizarla en nuestro estudio , y que después nos encerremos en este para siempre. Como he dicho antes quizás no le pasa a todos los fotógrafos de estudio, pero si que me ha pasado a mi.

Poder salir a retratar al exterior te da muchas posibilidades que no tienes en estudio. También te obliga a estudiar la luz exterior y como se comporta esta dependiendo de la hora del día que sea y dependiendo de lo que rodeé la zona de la toma. Es importante ver donde se está reflejando la luz para saber que tonos vamos a obtener en el rostro de nuestro model@.

Lo bueno de fotografiar en la calle es disponer de múltiples escenarios válidos para fotografiar, cosa que en estudio no tenemos. Dispondremos de miles de fondos.

Cómo os he comentado en el artículo anterior es muy importante saber dominar la técnica de retrato, composición e iluminación para obtener buenos resultados.

Que importante es la mirada. A través de la mirada nuestro model@ puede mostrar multitud de expresiones, trabajemos mucho para conseguir que esta sea perfecta.

El equipo que estoy utilizando en exteriores en la actualidad es el siguiente:

Sony A9 y A7R3.

Lente 80mm Gmaster.

Luz natural